83. Orar con la liturgia: Prefacio III Pascual
Cristo vivo e intercesor perpetuo en favor nuestro En el tiempo pascual, la Iglesia no solo contempla a Cristo resucitado, sino que descubre lo que su vida gloriosa significa hoy para nosotros. El Prefacio Pascual III nos introduce en una verdad consoladora y central: Cristo no pertenece al pasado, sino que vive e intercede continuamente por nosotros . Prefacio En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación glorificarte siempre, Señor; pero más que nunca exaltarte en este tiempo glorioso en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado. Porque él no cesa de ofrecerse por nosotros, intercediendo continuamente ante ti; inmolado, ya no vuelve a morir; sacrificado, vive para siempre. Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría, y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan el himno de tu gloria diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del Universo. Llenos están el cielo y la tier...