77. Orar con la liturgia Prefacio propio del IV Domingo de Cuaresma (Ciclo A)
Prefacio propio del IV Domingo de Cuaresma (Ciclo A) El ciego de nacimiento Entrar en la acción de gracias de la Iglesia En este cuarto domingo de Cuaresma, la liturgia introduce una tonalidad nueva: la luz irrumpe con fuerza en medio del camino penitencial. El prefacio propio del IV Domingo de Cuaresma nos hace contemplar a Cristo como luz del mundo, aquel que abre los ojos del ciego de nacimiento y revela, al mismo tiempo, el sentido profundo de nuestra propia historia. El acento final — «con todo el ejército de los ángeles» — ensancha la escena: la curación del ciego no es solo un signo individual, sino un acontecimiento que hace resonar la alabanza de toda la creación. En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. La acción de gracias se eleva al Padre como confesión de fe. En este domingo, dar gracias significa reconocer que Dios no abandona al hombre e...