89. Orar con la liturgia: Prefacio de la Santísima Trinidad
Orar con la liturgia Solemnidad de la Santísima Trinidad Prefacio propio Después de haber recorrido el camino pascual —la Cruz, la Resurrección, la Ascensión y Pentecostés— la liturgia nos conduce ahora al origen y a la meta de todo: el misterio de Dios mismo . La solemnidad de la Santísima Trinidad no celebra una idea teológica ni una fórmula abstracta. Celebra que el Dios revelado por Cristo es comunión viva : Padre, Hijo y Espíritu Santo. Todo lo que hemos contemplado en los misterios anteriores nacía ya de aquí y volvía aquí. El prefacio de este día nos sitúa ante el umbral del misterio y nos invita menos a comprender que a adorar . Y culmina en una aclamación que la Iglesia repite en cada Eucaristía: «Santo, Santo, Santo» . Prefacio En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Que con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo eres un solo Dios, un solo Señor; no en la si...