92. Orar con la liturgia: Orar con el prefacio IV del Tiempo Ordinario
El Evangelio de este domingo nos invita a no tener miedo. Jesús repite varias veces: «No tengáis miedo». Y el prefacio nos muestra el fundamento profundo de esa confianza: nuestra vida está sostenida por Dios y orientada hacia una Pascua que ya ha comenzado en nosotros. Prefacio En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. En ti vivimos, nos movemos y existimos; y, todavía en nuestro cuerpo, no solo experimentamos las pruebas cotidianas de tu amor, sino que poseemos ya en prenda la vida futura; pues esperamos gozar de la Pascua eterna porque tenemos las primicias del Espíritu, por el que resucitaste a Jesús de entre los muertos. Por eso, te alabamos con todos los ángeles, aclamándote llenos de alegría: Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del Universo... En ti vivimos, nos movemos y existimos El prefacio comienza con unas palabras tomadas de la predicación de san Pa...