74. Orar con la liturgia Prefacio propio del I Domingo de Cuaresma (Ciclo A)
Prefacio propio del I Domingo de Cuaresma (Ciclo A) Las tentaciones del Señor Entrar en la acción de gracias de la Iglesia Con el comienzo de la Cuaresma, la liturgia cambia de tono sin perder su centro: la acción de gracias. La Iglesia no interrumpe la alabanza, sino que la purifica y la orienta hacia la conversión. El prefacio propio del I Domingo de Cuaresma nos introduce en este tiempo santo contemplando a Cristo tentado en el desierto y situando nuestra penitencia dentro del misterio pascual. El acento final — «con los ángeles y con la multitud de los santos» — nos recuerda desde el inicio que el combate cuaresmal no se vive en soledad, sino dentro de una comunión que sostiene y orienta nuestro camino. En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. La Cuaresma comienza, paradójicamente, dando gracias. Incluso el tiempo de la penitencia nace de la gratitu...