Catequesis mistagógica sobre los prefacios de la Misa
Dentro de esta gran escuela orante hay textos que escuchamos con frecuencia, pero que no siempre acogemos en toda su profundidad. Entre ellos se encuentra el prefacio de la Misa. Esta serie nace con un deseo sencillo y exigente a la vez: aprender a orar con los prefacios, entrando en su riqueza litúrgica, teológica y espiritual.
1. ¿Qué es un prefacio en la Misa?
El prefacio no es un simple preámbulo ni una introducción formal a la Plegaria Eucarística. Es una oración presidencial, proclamada por el sacerdote en nombre de toda la Iglesia, que inaugura la gran acción de gracias eucarística y conduce al canto del Sanctus.
El diálogo inicial —«El Señor esté con vosotros… Levantemos el corazón… Demos gracias al Señor nuestro Dios»— no es una fórmula ritual vacía, sino una convocatoria espiritual: la Iglesia es llamada a elevar el corazón y a entrar conscientemente en la acción de gracias.
El prefacio expresa el motivo concreto por el que la Iglesia da gracias en ese día, en esa celebración, en ese tiempo litúrgico.
2. El prefacio: voz agradecida de la Iglesia
Cuando la Iglesia proclama:
«En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias…»
confiesa algo fundamental de la fe cristiana:
- Dar gracias es justicia, porque reconoce la verdad de Dios.
- Es necesidad, porque sin gratitud el corazón se encierra.
- Es salvación, porque nos sitúa en la relación correcta con el Padre.
El prefacio nos educa en una mirada creyente sobre la historia y sobre la vida, ayudándonos a reconocer la acción de Dios en el hoy de la Iglesia y del mundo.
3. El prefacio como catequesis mistagógica
La mistagogía introduce en el misterio a partir de la celebración misma, no desde una explicación externa. El prefacio cumple de modo eminente esta función.
En pocas líneas, cada prefacio:
- Revela quién es Dios.
- Proclama qué obra realiza Cristo.
- Sitúa a la Iglesia orante ante el misterio celebrado.
No desarrolla discursos teológicos extensos, pero ofrece una síntesis orante del misterio. Escuchar atentamente el prefacio es ya una forma profunda de catequesis litúrgica.
4. El prefacio y el año litúrgico
La Iglesia no da gracias siempre con las mismas palabras, porque el misterio de Cristo es inagotable. Por eso, el Misal Romano ofrece una gran variedad de prefacios, vinculados a:
- Los tiempos litúrgicos
- Las fiestas del Señor
- La Virgen María
- Los santos
- Los sacramentos
- Diversas circunstancias de la vida de la Iglesia
En total, el Misal Romano contiene 114 prefacios, una riqueza que muestra cómo la liturgia educa progresivamente la fe del pueblo cristiano.
5. El prefacio como lugar de legítima “creatividad” litúrgica
Conviene subrayar un aspecto poco conocido: el prefacio es uno de los espacios de legítima libertad dentro de la liturgia.
En muchos momentos del año, el sacerdote puede elegir entre varios prefacios aprobados por la Iglesia, según el tiempo, la celebración o el acento pastoral que se desee resaltar.
Por ejemplo:
- En el Tiempo Ordinario hay 10 prefacios dominicales.
- En Cuaresma, 5 prefacios propios.
- Existen 9 prefacios comunes, utilizables cuando no se celebra una fiesta particular.
- Hay 2 prefacios para los Apóstoles.
- 5 prefacios de la Bienaventurada Virgen María.
- Y otros muchos para santos, sacramentos y diversas circunstancias.
Esta variedad no es arbitrariedad, sino riqueza litúrgica: permite contemplar el mismo misterio desde distintos ángulos y ayuda a la asamblea a entrar más plenamente en la acción de gracias.
6. El prefacio como escuela de oración cristiana
Orar con los prefacios es dejar que la Iglesia nos enseñe a orar. En ellos aprendemos:
- A dar gracias antes de pedir.
- A alabar antes de hablar de nosotros mismos.
- A situar nuestra vida dentro de la historia de la salvación.
El prefacio educa una espiritualidad teocéntrica, cristológica y eclesial. Nos libera de una oración centrada solo en nuestras necesidades y nos introduce en la alabanza común de la Iglesia, que se une al canto del cielo en el Sanctus.
7. Cómo orar personalmente con un prefacio
Esta serie propone un camino sencillo y constante:
- Escuchar el prefacio como oración.
- Descubrir qué dice de Dios y de su obra.
- Contemplar el misterio de Cristo proclamado.
- Unir la propia vida a la acción de gracias de la Iglesia.
Así, el prefacio puede acompañarnos no solo durante la Misa, sino también en la oración personal y a lo largo de la semana.
8. Un camino que comenzamos juntos
A lo largo de esta serie iremos recorriendo distintos prefacios del Misal Romano, deteniéndonos en su contenido litúrgico y espiritual, para aprender a orar con las palabras mismas de la Iglesia.
Que este camino nos ayude a participar más conscientemente en la Eucaristía y a vivir con un corazón más agradecido, porque la liturgia no solo se celebra: se ora, se acoge y se vive.
Índice completo de los Prefacios del Misal Romano
PROPIO DEL TIEMPO
Tiempo de Adviento
- Las dos venidas de Cristo
- La doble expectación de Cristo
- Cristo, Señor y Juez de la historia
- María, nueva Eva
Tiempo de Navidad
- Cristo, luz del mundo
- La restauración del universo en la Encarnación
- El intercambio realizado en la Encarnación del Verbo
Epifanía del Señor
- Cristo, luz de los pueblos
Bautismo del Señor
- El Bautismo del Señor
Tiempo de Cuaresma
- Significación espiritual de la Cuaresma
- La penitencia espiritual
- Los frutos de la abstinencia
- Los frutos del ayuno
- El camino del éxodo en el desierto cuaresmal
- Las tentaciones del Señor (I domingo)
- La Transfiguración del Señor (II domingo)
- La Samaritana (III domingo)
- El ciego de nacimiento (IV domingo)
- La resurrección de Lázaro (V domingo)
Pasión del Señor
- La fuerza de la Cruz
- La victoria de la Pasión
- La Pasión del Señor (Domingo de Ramos)
Misa de la Cena del Señor
- El sacrificio y el sacramento de Cristo
Tiempo Pascual
- El Misterio pascual
- La nueva vida en Cristo
- Cristo vive e intercesor perpetuo en favor nuestro
- La restauración del universo por el Misterio pascual
- Cristo, sacerdote y víctima
Ascensión del Señor
- El misterio de la Ascensión
- El misterio de la Ascensión
- En la espera de la venida del Espíritu Santo
Domingo de Pentecostés
- El misterio de Pentecostés
TIEMPO ORDINARIO
Tiempo ordinario (dominicales y solemnidades del Señor)
- El Misterio pascual y el pueblo de Dios
- El plan divino de la salvación
- El hombre salvado por un hombre
- Las etapas de la historia de la salvación en Cristo
- Las maravillas de la creación
- La prenda de nuestra Pascua eterna
- La salvación, fruto de la obediencia de Cristo
- La Iglesia unificada por virtud y a imagen de la Trinidad
- La acción del Espíritu en la Iglesia (prefacio II del Espíritu Santo)
- El día del Señor
Santísima Trinidad
- El misterio de la Santísima Trinidad
Sagrado Corazón de Jesús
- El inmenso amor de Cristo
Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo
- Jesucristo, Rey del Universo
Tiempo ordinario (Comunes)
- El universo restaurado en Cristo
- La salvación por Cristo
- Alabanza a Dios que nos creó y nos ha creado de nuevo en Cristo
- Nuestra misma acción de gracias es un don de Dios
- Proclamación del misterio de Cristo
- El misterio de la salvación en Cristo
- Cristo, huésped y peregrino en medio de nosotros
- Jesús, buen samaritano
- La gloria de Dios es el hombre viviente
PLEGARIAS EUCARÍSTICAS
- Prefacio de la plegaria eucarística II
- Prefacio de la plegaria eucarística IV
- Prefacio de la plegaria eucarística de la reconciliación I
- Prefacio de la plegaria eucarística de la reconciliación II
- La Iglesia en camino hacia la unidad (plegaria eucarística para diversas circunstancias I)
- Dios guía a su Iglesia por el camino de salvación (plegaria eucarística para diversas circunstancias II)
- Jesús, camino hacia el Padre (plegaria eucarística para diversas circunstancias III)
- Jesús, que pasó haciendo el bien (plegaria eucarística para diversas circunstancias IV)
- Prefacio de la plegaria eucarística para las misas con niños I
- Prefacio de la plegaria eucarística para las misas con niños II
- Prefacio de la plegaria eucarística para las misas con niños III
PROPIO DE LOS SANTOS
- Santos Pedro y Pablo (29 de junio): La doble misión de Pedro y Pablo en la Iglesia
- María Magdalena (22 de julio): Apóstol de los apóstoles
- Santiago, apóstol (25 de julio): El patronazgo del Apóstol
- Transfiguración del Señor (6 de agosto): El misterio de la Transfiguración
- Asunción de la bienaventurada Virgen María (15 de agosto): La gloria de la Asunción de María
- Exaltación de la Santa Cruz (14 de septiembre): La victoria de la cruz gloriosa
- Bienaventurada Virgen María del Pilar (12 de octubre): La gloria de la Virgen
- Todos los Santos (1 de noviembre): La gloria de nuestra madre Jerusalén
- Inmaculada Concepción (8 de diciembre): El misterio de María y de la Iglesia
MISAS COMUNES
Dedicación de una iglesia
- El misterio del templo de Dios, que es la Iglesia
- El misterio de la Iglesia, que es esposa de Cristo y templo del Espíritu
Bienaventurada Virgen María
I. La maternidad de María
II. La Iglesia alaba a Dios inspirándose en las palabras de María
III. María, modelo y madre de la Iglesia
IV. María, signo de consuelo y de esperanza
V. María, imagen de la humanidad nueva
Mártires
I. Significado y ejemplaridad del martirio
II. Las maravillas de Dios en la victoria de los mártires
Pastores
I. La presencia de los santos pastores en la Iglesia
Vírgenes y religiosos
I. Significado de la vida de consagración exclusiva a Dios
Santos y santas
I. La gloria de los santos
II. Eficacia de la acción de los santos
MISAS RITUALES
Bautismo
I. El bautismo, inicio de la vida nueva
Confirmación
I. Marcados con el sello del Espíritu
Santísima Eucaristía
I. El sacrificio y el sacramento de Cristo
II. Los frutos de la Santísima Eucaristía
III. La Eucaristía, viático para la Pascua eterna
Orden
I. El sacerdocio de Cristo y el ministerio de los sacerdotes
II. Cristo, fuente de todo ministerio en la Iglesia
Penitencia
I. El sacramento de la reconciliación en el Espíritu
Unción de los enfermos
I. El sufrimiento, participación en la Pascua de Cristo
Matrimonio
I. La dignidad de la alianza nupcial
II. El gran sacramento del matrimonio
III. El matrimonio, signo del amor divino
Profesión religiosa
I. La vida religiosa como servicio a Dios por la imitación de Cristo
Dedicación de una iglesia
I. El misterio del templo de Dios
II. El misterio del templo de Dios, que es la Iglesia
Dedicación de un altar
I. El altar es Cristo
MISAS POR DIVERSAS NECESIDADES
Por la unidad de los cristianos
I. La unidad del Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia
MISAS VOTIVAS
Espíritu Santo
I. El Señor envía el Espíritu a la Iglesia
II. La acción del Espíritu en la Iglesia
Ángeles
I. La gloria de Dios manifestada en los ángeles
Apóstoles
I. Los Apóstoles, pastores del pueblo de Dios
II. Los Apóstoles, fundamento de la Iglesia y testimonio para el mundo
MISAS DE DIFUNTOS
Difuntos
I. La esperanza de la resurrección en Cristo
II. Cristo ha muerto para nuestra vida
III. Cristo, salvación y vida
IV. La vida terrena y la gloria celeste
V. Nuestra resurrección por medio de la victoria de Cristo
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