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Mostrando las entradas etiquetadas como Examen de conciencia

Adviento: preparar el corazón para la venida de Jesús

Adviento: preparar el corazón para la venida de Jesús Una invitación a la confesión para universitarios El Adviento no es solo una cuenta atrás para la Navidad. No es únicamente luces, villancicos o exámenes que se acumulan al final del semestre. El Adviento es, sobre todo, un tiempo para preparar el corazón . La pregunta clave no es si Jesús viene —porque viene—, sino a qué corazón viene . Jesús viene… ¿está mi corazón preparado? Juan el Bautista lo decía con claridad: “Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos” (Lc 3,4) Preparar el camino no es generar emociones religiosas, sino ordenar la vida , reconocer lo que no está bien y dejar que Dios actúe. Eso es la conversión. Y uno de los regalos más grandes que la Iglesia nos ofrece para vivirla es el sacramento de la confesión . La confesión: no un juicio, sino un encuentro Muchos jóvenes ven la confesión como algo incómodo, como una lista repetida de errores o como un momento de vergüenza. Se acercan al s...

Examen de conciencia (Ritual de la Penitencia)

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El examen de conciencia es profundizar a la luz del Espíritu Santo y de la Palabra de Dios en la propia vida y en nuestra historia, en los actos libres, voluntarios y conscientes en los que hemos rechazado a Dios, al prójimo o a uno mismo. Sería bueno que cada quien "se construyera" su propio examen de conciencia, hay veces que según el momento o las circunstancias también se puede usar un examen de conciencia u otro, hay múltiples exámenes de conciencia, el más clásico son los mandamientos, pero también sobre las bienaventuranzas o en positivo... Según la persona puede ser conveniente uno u otro, no tengas problema en consultarme o consultar a un sacerdote, cuanto más te conozca, mejor te podrá ayudar. Hay muchos y muy distintos exámenes de conciencia, aquí propongo el que viene en el ritual de la Penitencia y que la Iglesia nos propone: Apéndice III del Ritual de la Penitencia 382. Se propone un esquema para el examen de conciencia que se debe completar y ad...

Examen de conciencia para niños

Sacramento de la Reconciliación para Niños Pasos de la Confesión 1. Examen de conciencia . Mírate por dentro pidiendo luz al Espíritu Santo: las malas acciones, los malos pensamientos y deseos. Con sinceridad, sin engañarte. Para ello recuerda que vas a pedir perdón a tu Padre Dios, que es misericordioso, que te quiere y quiere ayudarte. Puedes ayudarte leyendo alguna de las parábolas de la misericordia del evangelio de Lucas capítulo 15 (la oveja perdida, la moneda perdida o el hijo pródigo). Puedes usar el examen de conciencia que está más adelante. 2. Arrepentirse de verdad, de corazón y proponerte seriamente no ofender más a Dios y a los demás . Trata de rechazar el pecado, de pedir a Dios no querer caer más en él. Aunque sin desanimarte si vuelves a caer, porque puedes volver a confesar. La Confesión es un sacramento que está siempre disponible. 3. Confesar todos los pecados al sacerdote. Comienzas diciendo “Ave María purísima” o “En el nombre del Padre...”. Recuer...

Examen de conciencia 1

1. “Amarás la Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente.” - He abandonado las prácticas religiosas, y he olvidado mis deberes para con Dios. - No he ido a Misa los domingos ni los días de precepto que impone la Iglesia. - No leo la Palabra de Dios. Mi vida espiritual es tibia y perezosa. - He comulgado sin prepararme, tras haber cometido pecados graves. - He rechazado confesarme de faltas graves. No he sido siempre sincero en la confesión de mis pecados. - He consentido dudas contra la fe, sin intentar conocerla mejor. - He rechazado ciertas enseñanzas de la Iglesia Católica. Me adhiero a creencias contrarias a la fe (por ejemplo: la reencarnación). - He sentido vergüenza de llamarme cristiano y de comportarme como tal . - He practicado la magia o el espiritismo. - He pecado contra la esperanza apoyándome más en mis propias fuerzas y en mis riquezas que en Dios. Mantengo el desánimo y la desesperanza. - He pecado contra la caridad...