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Mostrando entradas de marzo, 2026

79. Orar con la liturgia Prefacio de la Pasión del Señor

 Prefacio de la Pasión del Señor Domingo de Ramos Entrar en la acción de gracias de la Iglesia Con el Domingo de Ramos entramos en el umbral de la Semana Santa. La liturgia nos hace pasar, en una misma celebración, del entusiasmo de la aclamación a la sobriedad de la Pasión. El prefacio propio de este domingo nos sitúa en ese contraste y nos enseña a sostenerlo desde la fe. El acento de esta entrada se detiene en una expresión sorprendente: «aclamándote llenos de alegría» . La Iglesia se atreve a cantar con alegría en el momento en que contempla la cruz. No es ingenuidad ni contradicción, sino una confesión pascual profunda. En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. La acción de gracias se eleva, incluso ahora, cuando la liturgia nos conduce al relato de la Pasión. Dar gracias siempre y en todo lugar alcanza aquí su expresión más exigente. La Iglesi...

78. Orar con la liturgia Prefacio propio del V Domingo de Cuaresma (Ciclo A)

 Prefacio propio del V Domingo de Cuaresma (Ciclo A) La resurrección de Lázaro Entrar en la acción de gracias de la Iglesia Al final del camino cuaresmal, la liturgia nos sitúa ante uno de los signos más sobrecogedores del Evangelio: la resurrección de Lázaro . El prefacio propio del V Domingo de Cuaresma nos invita a contemplar este acontecimiento no solo como anticipo de la Pascua, sino como revelación del corazón mismo de Cristo, verdadero hombre y Dios eterno. En esta entrada, el acento se detiene especialmente en una súplica audaz y llena de esperanza: «Permítenos asociarnos a sus voces…» . La salvación no se contempla desde fuera; se participa. No solo miramos la gloria, sino que somos invitados a cantar dentro de ella. En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, porque Cristo, nuestro Señor. La acción de gracias se orienta ahora de manera explícita hacia Cristo. Todo lo ...

77. Orar con la liturgia Prefacio propio del IV Domingo de Cuaresma (Ciclo A)

Prefacio propio del IV Domingo de Cuaresma (Ciclo A) El ciego de nacimiento Entrar en la acción de gracias de la Iglesia En este cuarto domingo de Cuaresma, la liturgia introduce una tonalidad nueva: la luz irrumpe con fuerza en medio del camino penitencial. El prefacio propio del IV Domingo de Cuaresma nos hace contemplar a Cristo como luz del mundo, aquel que abre los ojos del ciego de nacimiento y revela, al mismo tiempo, el sentido profundo de nuestra propia historia. El acento final — «con todo el ejército de los ángeles» — ensancha la escena: la curación del ciego no es solo un signo individual, sino un acontecimiento que hace resonar la alabanza de toda la creación. En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. La acción de gracias se eleva al Padre como confesión de fe. En este domingo, dar gracias significa reconocer que Dios no abandona al hombre e...

76. Orar con la liturgia Prefacio propio del III Domingo de Cuaresma (Ciclo A)

Prefacio propio del III Domingo de Cuaresma (Ciclo A) La Samaritana Entrar en la acción de gracias de la Iglesia En el corazón del camino cuaresmal, la liturgia nos conduce al encuentro de Jesús con la Samaritana. El prefacio propio del III Domingo de Cuaresma nos invita a contemplar este diálogo no solo como un episodio evangélico, sino como una verdadera revelación del modo de amar de Dios , capaz de despertar la fe y encender el amor allí donde parecía no haber esperanza. El acento de esta celebración se concentra en una expresión decisiva: «proclamamos tu grandeza» . La experiencia de la fe recibida no se guarda en silencio, sino que se convierte en alabanza y testimonio. En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. La acción de gracias abre, como siempre, la oración de la Iglesia. También en la Cuaresma, tiempo de conversión y purificación, la liturgia...

Mensaje del Santo Padre y para la Cuaresma 2026

Un pequeño texto para trabajar el mensaje del santo Padre León XIV para la cuaresma 2026: https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/messages/lent/documents/20260205-messaggio-quaresima.html 1. ESCUCHAR “Dios no grita. Habla al corazón.” El Papa nos dice que la Cuaresma empieza escuchando. Vivimos rodeados de ruido: redes, música, opiniones, mensajes constantes. Cuando todo hace ruido, el corazón se vuelve sordo. Dios, en cambio, es un Dios que escucha. Escucha el sufrimiento, escucha el dolor, escucha los gritos de los que lo pasan mal. Y quiere enseñarnos a escuchar como Él. Escuchar no es solo oír. Escuchar es: dejar el móvil, hacer silencio, prestar atención, dejar que algo me toque por dentro. Si no escucho a Dios, me pierdo. Si no escucho a los demás, me encierro. La Cuaresma es tiempo de entrenar el oído del corazón. Pregunta para ellos: ¿Quién tiene más espacio en tu vida: el ruido o Dios? 2. AYUNAR “Descubre de qué tienes hambre de verdad.” Ayunar no es solo dejar de comer. Ayu...

Examen de conciencia a la luz del mensaje del Papa León de la Cuaresma 2026

EXAMEN DE CONCIENCIA (A la luz del mensaje del papa León XIV para la Cuaresma 2026) La Cuaresma es un tiempo para volver al centro, para dejar que Dios nos hable y transforme el corazón. Este examen de conciencia quiere ayudarnos a escuchar, ayunar y caminar juntos hacia una conversión más verdadera. 1. Escuchar a Dios La conversión comienza cuando dejamos espacio a la Palabra. ¿Busco momentos de silencio para estar con Dios? ¿Escucho su Palabra y dejo que me interpele de verdad? ¿Vivo distraído, sin espacio interior? ¿Confío en Dios o intento controlarlo todo? ¿Rezo solo cuando necesito algo o también cuando quiero amarle? 2. Escuchar a los demás Dios escucha el clamor de su pueblo. También nosotros estamos llamados a escuchar. ¿Escucho de verdad o solo oigo mientras preparo mi respuesta? ¿Interrumpo o impongo mi opinión? ¿Soy capaz de acoger al que piensa distinto? ¿Presto atención a los más débiles, a los que sufren, a los que nadie escucha? ...