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Mostrando entradas de junio, 2026

Orar con la liturgia: Prefacio de los santos Pedro y Pablo

Solemnidad de los santos Pedro y Pablo, Apóstoles Pedro, el primero en confesar la fe; Pablo, el maestro de los gentiles La solemnidad de los santos Pedro y Pablo ocupa un lugar único dentro del calendario litúrgico. La Iglesia no celebra simplemente el recuerdo de dos grandes figuras del cristianismo primitivo. Celebra la obra de Dios realizada en dos hombres muy distintos que, por caminos diversos, fueron transformados por la gracia y se convirtieron en columnas de la Iglesia. El prefacio propio de esta solemnidad posee una belleza extraordinaria. No contrapone a Pedro y a Pablo, ni los compara para establecer diferencias. Contempla cómo el Espíritu Santo fue tejiendo una única historia de salvación sirviéndose de dos vocaciones distintas, dos temperamentos diferentes y dos misiones complementarias. La liturgia nos enseña así una verdad profundamente consoladora: la unidad de la Iglesia no nace de la uniformidad, sino de la comunión en Cristo. Prefacio En verdad es justo y nec...

93. Orar con la liturgia: Prefacio VIII dominical del Tiempo Ordinario

  Orar con la liturgia: Prefacio VIII dominical del Tiempo Ordinario La Iglesia unificada por virtud y a imagen de la Trinidad La liturgia de este domingo nos invita a contemplar una realidad que muchas veces damos por supuesta: la Iglesia existe porque Dios reúne lo que el pecado dispersa. Las lecturas nos hablan de acogida, de comunión y de pertenencia. Quien recibe al discípulo recibe a Cristo; quien ofrece un vaso de agua por amor al Señor participa ya de su recompensa. La salvación no nos aísla. Nos incorpora a un pueblo. Precisamente ahí se sitúa este hermoso prefacio. No contempla la Iglesia principalmente desde sus estructuras, actividades o proyectos, sino desde su origen más profundo: la iniciativa del Padre que, por la sangre de Cristo y la fuerza del Espíritu, reúne a los hijos dispersos para hacerlos participar de su propia comunión divina. Prefacio En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre...

92. Orar con la liturgia: Orar con el prefacio IV del Tiempo Ordinario

El Evangelio de este domingo nos invita a no tener miedo. Jesús repite varias veces: «No tengáis miedo». Y el prefacio nos muestra el fundamento profundo de esa confianza: nuestra vida está sostenida por Dios y orientada hacia una Pascua que ya ha comenzado en nosotros. Prefacio En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. En ti vivimos, nos movemos y existimos; y, todavía en nuestro cuerpo, no solo experimentamos las pruebas cotidianas de tu amor, sino que poseemos ya en prenda la vida futura; pues esperamos gozar de la Pascua eterna porque tenemos las primicias del Espíritu, por el que resucitaste a Jesús de entre los muertos. Por eso, te alabamos con todos los ángeles, aclamándote llenos de alegría: Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del Universo... En ti vivimos, nos movemos y existimos El prefacio comienza con unas palabras tomadas de la predicación de san Pa...

91. Orar con la liturgia: Prefacio Solemnidad Sagrado Corazon de Jesús

Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús Prefacio propio El inmenso amor de Cristo Después de celebrar la Trinidad, la Eucaristía y el sacerdocio de Cristo, la liturgia nos conduce al lugar donde todos estos misterios tienen su fuente: el Corazón abierto del Salvador. La solemnidad del Sagrado Corazón no celebra simplemente una devoción particular ni un aspecto de la vida de Jesús. Nos introduce en el centro mismo del Evangelio: el amor de Dios manifestado en Cristo y entregado hasta el extremo. El prefacio de esta fiesta posee una extraordinaria riqueza mistagógica. En pocas líneas recorre todo un itinerario espiritual: Cristo se entrega, su costado se abre, brotan los sacramentos, los creyentes se acercan y beben de las fuentes de la salvación. No es solo una contemplación del pasado. Es una invitación a aprender dónde está la fuente de la vida cristiana. Prefacio En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre s...

90.Orar con la liturgia Solemnidad del Prefacio I de la Santísima Eucaristía El sacrificio y el sacramento de Cristo

Orar con la liturgia Prefacio I de la Santísima Eucaristía El sacrificio y el sacramento de Cristo Después de contemplar el misterio de Dios en la Trinidad, la liturgia nos conduce a un misterio que podemos tocar, recibir y adorar: la Eucaristía . Corpus Christi tiene algo singular. No nos invita solo a recordar un acontecimiento ni únicamente a contemplar una verdad de fe. Nos coloca ante una Presencia. El Señor que se ofreció permanece. El que entregó su vida sigue dándose. Y el prefacio de este día nos conduce precisamente ahí: Cristo sacerdote, víctima y alimento. Prefacio En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. El cual, verdadero y único sacerdote, al instituir el sacrificio de la eterna alianza se ofreció el primero a ti como víctima de salvación, y nos mandó perpetuar esta ofrenda en memoria suya. Su carne, inmolada por nosotros, ...