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Mostrando entradas de enero, 2026

71. Orar con la liturgia: Prefacio IV Dominical del Tiempo Ordinario

Prefacio IV del Domingo del Tiempo Ordinario (Ciclo A) Entrar en la acción de gracias de la Iglesia La liturgia dominical educa pacientemente el corazón del creyente. A través del prefacio, la Iglesia nos enseña no solo qué damos gracias, sino cómo y desde dónde hacerlo. En este IV Domingo del Tiempo Ordinario, el Prefacio IV dominical nos invita a contemplar toda la obra salvadora de Cristo —desde la Encarnación hasta la Ascensión— y a descubrir que la acción de gracias no está ligada a un momento concreto, sino que puede y debe brotar siempre y en todo lugar . En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. Después de afirmar que dar gracias es justo, necesario y salvador, la liturgia añade una expresión decisiva: siempre y en todo lugar . Con estas palabras, la Eucaristía ensancha nuestro modo de vivir la fe. La acción de gracias no queda encerrada en el...

La Palabra de Dios y la esperanza

La Palabra de Dios y la esperanza Dom Mauro Lepori, fabada general de la orden Cisterciense Quizá el hombre que mejor entendió la relación entre Palabra de Dios y esperanza fue un pagano, el centurión romano que, después de haber suplicado a Jesús sanar a su criado enfermo, de frente a la inmediata disponibilidad del Señor, se declaró indigno de que Él entrara en su casa y le dijo: “basta una palabra tuya y mi criado quedará sano” (Mt 8,8). Le bastaba una palabra de Cristo para tener la esperanza cierta en la salvación operada por Él. La fe permitió al centurión entender que lo que suscita esperanza en la palabra de Dios es, precisamente, que es palabra de Dios, es decir, palabra de Aquel que hace todas las cosas, que dirige personalmente a nuestra necesidad de salvación y de vida eterna. Lo entendió también Pedro en un momento que podía ser de desesperación porque todos habían abandonado al Señor y permanecían con Él solo pocos discípulos confundidos e inseguros: “Señor, ¿a quién irem...

70. Orar con la liturgia: Prefacio III Dominical del Tiempo Ordinario

Prefacio III del Domingo del Tiempo Ordinario Entrar en la acción de gracias de la Iglesia La Iglesia no se cansa de enseñarnos a dar gracias. Domingo tras domingo, el prefacio educa nuestra fe, no repitiendo fórmulas vacías, sino desplegando, poco a poco, el misterio de la salvación. En este domingo, la liturgia nos propone el Prefacio III del Tiempo Ordinario , que nos invita a profundizar en una afirmación decisiva: dar gracias no solo es justo y necesario, sino que es nuestro deber y nuestra salvación . En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. La acción de gracias aparece aquí unida inseparablemente a la salvación. La liturgia nos revela así una verdad profunda: el agradecimiento no es solo una actitud moral, sino un camino espiritual . Es deber , no en sentido jurídico, sino filial. El hijo reconoce que todo lo ha recibido. Negarse a dar gracias sería vivir como si no necesit...

Formación litúrgica: “Tres prodigios, una sola revelación: Cristo manifestado para nuestra salvación”

“Tres prodigios, una sola revelación: Cristo manifestado para nuestra salvación” Oración Te rogamos, Señor, que el esplendor de tu majestad ilumine nuestros corazones, para que podamos atravesar las tinieblas de este mundo y lleguemos a la patria de la claridad eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Antífona Magnificat II Vísperas Solemnidad de la Epifania Veneremos este día santo, honrado con tres prodigios: hoy, la estrella condujo a los magos al pesebre; hoy, el agua se convirtió en vino en las bodas de Caná; hoy, Cristo fue bautizado por Juan en el Jordán, para salvarnos. Aleluya. 1. Introducción: entrar en el misterio Hermanos, nos reunimos para dejarnos formar por la liturgia , que no solo se escucha ni se explica, sino que se habita, se contempla y se saborea . La antífona que acabamos de proclamar no es un simple resumen poético: es ...

69. Orar con la liturgia: Prefacio I del Tiempo Ordinario

Entrar en la acción de gracias de la Iglesia Cada domingo, la Iglesia eleva al Padre una gran oración de acción de gracias: el prefacio. No es un simple texto introductorio, sino una confesión de fe orante , en la que se expresa el motivo por el cual la comunidad reunida se dispone a cantar el Santo . En este II Domingo del Tiempo Ordinario, el Misal nos propone el Prefacio I dominical del Tiempo Ordinario , que nos invita a contemplar la obra salvadora realizada por Cristo y la identidad nueva que hemos recibido por su Misterio pascual. En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. La liturgia comienza con una afirmación solemne: dar gracias es justo y necesario . No se trata de una fórmula retórica, sino de una verdad que orienta toda la celebración. Es justo , porque reconoce quién es Dios y quiénes somos nosotros ante Él. Es necesario , porque sin gratitu...

68. Orar con la liturgia: Prefacio del Bautismo del Señor

Prefacio del Bautismo del Señor El prefacio en la celebración eucarística El prefacio es la primera gran proclamación de la Plegaria Eucarística . Después del diálogo inicial ( «El Señor esté con vosotros…» ), la Iglesia eleva una acción de gracias solemne al Padre por la obra de la salvación que se celebra en ese día o tiempo litúrgico. En el prefacio no pedimos todavía nada: contemplamos, reconocemos y damos gracias . Por eso siempre culmina invitándonos a unirnos al canto del cielo en el Santo . Escuchar el prefacio con atención nos ayuda a entrar más hondamente en el misterio que la Eucaristía actualiza. El Bautismo del Señor En la fiesta del Bautismo del Señor, la liturgia nos conduce a las orillas del Jordán, donde Jesús comienza su vida pública. Allí se manifiesta el misterio de su identidad: el Hijo amado del Padre, ungido por el Espíritu y enviado a anunciar la buena noticia a los pobres. El prefacio de esta fiesta nos invita a contemplar este acontecimiento no ...

Catequesis mistagógica sobre los prefacios de la Misa

La liturgia de la Iglesia no es solo un conjunto de ritos y textos que se repiten. Es, ante todo, una escuela de fe y de oración , en la que el Pueblo de Dios aprende a dar gracias, a alabar y a contemplar la obra salvadora de Dios en Cristo. Dentro de esta gran escuela orante hay textos que escuchamos con frecuencia, pero que no siempre acogemos en toda su profundidad. Entre ellos se encuentra el prefacio de la Misa . Esta serie nace con un deseo sencillo y exigente a la vez: aprender a orar con los prefacios , entrando en su riqueza litúrgica, teológica y espiritual. 1. ¿Qué es un prefacio en la Misa? El prefacio no es un simple preámbulo ni una introducción formal a la Plegaria Eucarística. Es una oración presidencial , proclamada por el sacerdote en nombre de toda la Iglesia , que inaugura la gran acción de gracias eucarística y conduce al canto del Sanctus . El diálogo inicial — «El Señor esté con vosotros… Levantemos el corazón… Demos gracias al Señor nuestro ...