29. Orar con la Liturgia: Oración Colecta del VIII Domingo del Tiempo Ordinario

 1. Invocación inicial

Nos disponemos a entrar en comunión con Dios, abriendo nuestro espíritu a su paz:
"Señor, Tú eres el autor de la verdadera paz. Enséñanos a colaborar con tu plan para el mundo y a vivir con la confianza y la alegría de tu Iglesia."

2. Escucha y meditación de la oración colecta

Leamos con atención la oración colecta:

Concédenos, Señor,
que el mundo progrese
según tu designio de paz para nosotros,
y que tu Iglesia se alegre en su confiada entrega.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Puntos para reflexionar:
  1. "Concédenos, Señor, que el mundo progrese según tu designio de paz para nosotros"
    Dios tiene un plan de paz para la humanidad, pero este requiere nuestra colaboración. Reflexiona: ¿Cómo puedes contribuir a la paz en tu entorno familiar, social o comunitario? ¿Reconoces a Dios como el origen de toda paz verdadera?

  2. "Y que tu Iglesia se alegre en su confiada entrega"
    La Iglesia está llamada a confiar plenamente en Dios y a vivir su misión con alegría. Pregúntate: ¿Cómo vives tu pertenencia a la Iglesia? ¿Encuentras en ella un lugar de confianza y alegría para servir al Señor?

  3. "Progrese según tu designio"
    El progreso humano a menudo se desvía del propósito divino. Reflexiona: ¿En qué aspectos puedes alinear tus propias metas y acciones con los planes de Dios para el bien común y la justicia?

  4. "Por nuestro Señor Jesucristo"
    Jesús es el mediador y la fuente de la paz y la unidad. ¿Cómo te inspiras en la vida de Jesús para ser un constructor de paz y esperanza?

3. Oración personal

Dirige a Dios una oración desde el corazón, guiada por estas reflexiones:

  • Petición por la paz: "Señor, concédenos la gracia de trabajar por la paz según tu voluntad, comenzando por nuestras propias vidas."
  • Alegría en la Iglesia: "Te doy gracias por tu Iglesia, que me guía en el camino de la salvación. Ayúdame a vivir mi fe con alegría y confianza."
  • Entrega confiada: "Enséñame a poner mi vida en tus manos y a confiar en tu plan incluso cuando no comprenda tus caminos."

4. Contemplación

Imagina un mundo lleno de la paz que Dios desea: comunidades reconciliadas, familias unidas, y corazones llenos de esperanza. Visualiza también a la Iglesia como un pueblo confiado y alegre, llevando el amor de Cristo al mundo. Escucha la voz del Señor que te dice:
"Colabora conmigo en la construcción de esta paz. Yo estoy contigo."

5. Compromiso

Para que esta oración se haga vida:

  • Haz un pequeño acto de paz en tu entorno, ya sea reconciliándote con alguien o ayudando a quienes viven en conflicto.
  • Participa activamente en la vida de tu parroquia o comunidad, buscando fortalecer la unidad y la misión.
  • Reflexiona cada día sobre cómo puedes alinear tus metas y acciones con los designios de paz de Dios.

Concluyamos con la oración colecta, renovando nuestra esperanza en el plan de Dios:
"Concédenos, Señor, que el mundo progrese según tu designio de paz para nosotros, y que tu Iglesia se alegre en su confiada entrega. Amén."

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